Análisis previo de la NASCAR Cup Series de 2026: Trackhouse Racing Team

Samuel Mateo Giménez

    Este mes de febrero arranca la 78ª temporada de la NASCAR Cup Series, y desde SENNA volveremos, un año más, a analizar a todos y cada uno de los equipos que conformarán la parrilla de la máxima competición automovilística de Estados Unidos. Así pues, continuamos con el equipo Trackhouse Racing.

Trackhouse brilló en ruteros... pero poco más
Foto de Getty Images


Constructor: Chevrolet.

Motor: ECR Engines

Pilotos: Ross Chastain (#1, 10° en 2025), Connor Zilisch (#88, 2° en la NASCAR Xfinity Series de 2025) y Shane van Gisbergen (#97, 12° en 2025).

Jefes de equipo: Brandon McSwain (#1), Randall Burnett (#88) y Stephen Doran (#97).

Resultados en 2025 (dueños): 10° (#1), 12° (#88) y 29° (#99).

Cómo llega y a qué aspira:

    La temporada de Trackhouse tuvo sus altos y sus bajos. En los ruteros, Shane van Gisbergen arrasó a su competencia, ganando cuatro de las cinco pruebas celebradas en ese tipo de circuitos, mostrando una superioridad pasmosa frente a todos los demás. Sin embargo, en el resto de carreras, salvo las 600 Millas de Charlotte, el equipo estuvo por debajo de lo esperado, y todos sus pilotos, en especial Chastain y Suárez, se quejaban de una clara falta de velocidad.

    Así pues, podría decirse que Trackhouse ha seguido dando pequeños pasos hacia atrás desde su gran año de 2022, en el que Chastain ganó dos carreras y llegó a la final por el campeonato. De hecho, ahora mismo no son ni el cuarto mejor equipo (ese es 23XI Racing) y podría debatirse si son el quinto, porque sumaron más victorias que RFK Racing, pero el ritmo y el rendimiento colectivo de éste último fue mejor en el cómputo global de todo el año.

    De este modo, el objetivo a nivel colectivo del equipo debe ser el de, al menos, llegar a ser ese cuarto equipo que lídere la zona media y que pueda pelearle, llegado el caso, a los tres gigantes de la parrilla, como hicieron en 2022.

    Este año presentan muchas novedades, hasta el punto de que sólo se mantiene una de las tres parejas de piloto-jefe de equipo, la de Shane van Gisbergen con Stephen Doran. Por su parte, Chastain tiene nuevo jefe de equipo, mientras que los integrantes del tercer equipo, tanto piloto como jefe de equipo, son distintos a la pareja Daniel Suárez-Matt Swiderski del año pasado.

Ross Chastain:

    El líder del equipo será, previsiblemente, Ross Chastain. El año pasado tuvo su peor año estadístico desde que está en el equipo, con 83 vueltas lideradas (su peor registro hasta entonces eran 311), 4 top-5 (el peor eran 6), 12 top-10 (el peor eran 14) y una posición media de llegada de 15,8° (la peor era de 15°). Su temporada quedó maquillada por una actuación estelar en las 600 Millas de Charlotte, una carrera en la que, saliendo último con un coche de repuesto, adelantó a toda la parrilla y superó en un mano a mano a William Byron para terminar llevándose la victoria.

    En el pasado ha quedado patente que si Ross Chastain cuenta con un equipamiento medianamente competitivo es capaz de pelear por múltiples victorias e incluso por el campeonato. Así pues, su capacidad de hacerlo estará claramente ligada al progreso que sea capaz de tener en esta temporada su equipo, que ha estado dando pasos hacia atrás desde que tocó techo en 2022.

    Este año presenta la novedad de que tiene un nuevo jefe de equipo. El anterior, Phil Surgen, ha asumido un rol en el departamento de competición del equipo. Ahora, el que liderará a los integrantes del coche #1 será Brandon McSwain, que nunca ha sido jefe de equipo, pero que sabe lo que es trabajar al máximo nivel, ya que era un ingeniero del equipo de William Byron en Hendrick Motorsports.

Chastain es el líder de Trackhouse
Foto de Getty Images

Objetivo: ganar una carrera y disputar la Caza por la Copa.

Éxito: ganar múltiples carreras y pelear por el campeonato.

Fracaso: no ganar ninguna carrera y/o no disputar la Caza.

Connor Zilisch:

    El joven piloto maravilló a todo en mundo la pasada campaña, protagonizando una de las mejores temporadas estadísticamente hablando de la historia de las Xfinity Series, en el que era su año debut. Con ello, mostró que las expectativas que se habían generado en torno a él no eran descabelladas y que, ciertamente, es un piloto que está llamado a marcar una época en NASCAR.

    Ahora bien, el salto que hay entre las Cup Series y las Xfinity Series es bastante grande y ya hemos visto en tiempos recientes cómo a algunos pilotos les ha costado bastantes años hasta convertirse en las grandes referencias de la parrilla. Sin ir más lejos, corredores como Larson, Elliott, Reddick o Byron no ganaron su primera carrera en las Cup Series hasta su tercera temporada, y tardaron más en pelear por el campeonato. Otro, como Ty Gibbs, que también maravilló en las Xfinity Series, siguen tratando de tener resultados buenos en las Cup Series.

    Por ello, no se le puede exigir a Zilisch que haga todo eso ya en su año debut (en el caso de que el equipamiento del que disponga se lo permita, que es poco probable), ni siquiera que sea el mejor piloto de su escudería. No deja de ser un debutante sin apenas experiencia y que tiene menos de veinte años, por lo que esta temporada debe ser de aprendizaje, ir cogiendo experiencia sin cometer grandes errores e ir mejorando con el paso de las carreras, mostrando una progresión a lo largo del año.

    Eso tampoco quiera decir que, por ser un talento especial, sea capaz de hacer algo que sólo los pilotos especiales pueden, que es el de tener un rendimiento altísimo prácticamente desde su debut e incluso ganar una carrera, con especial atención a los ruteros, ya que es un as en este tipo de trazados y ya demostró en las Xfinity Series que puede competirle de tú a tú en ellos a Shane van Gisbergen e incluso derrotarle.

    Su jefe de de equipo será Randall Burnett, que llega en un momento de su carrera en el que su no está por las nubes. Fue el jefe de equipo con el que Tyler Reddick ganó tres carreras en 2022 y con el que Kyle Busch ganó otras tantas en la primera mitad de 2023, pero desde entonces no consiguieron volver a ganar y Busch se ha quedado fuera de los playoffs dos años seguidos. Ahora bien, parece que los problemas eran de Richard Childress Racing a nivel general, y que iban más allá de la figura del jefe de equipo, ya que el otro coche estaba todavía peor, peleando por entrar en el top-30 de la general de puntos. Así pues, la contratación de Burnett por Trackhouse es buena, ya que es un jefe de equipo que ha tenido éxito en el pasado en un equipo que tenía un nivel similar al que ahora tiene Trackhouse y que, además, tiene bastantes años de experiencia ya a sus espaldas, algo importante teniendo en cuenta que su piloto no la tiene.

Zilisch debutó el año pasado
Foto de Getty Images

Objetivo: acabar en el top-20 de la general.

Éxito: ganar una carrera y disputar la Caza.

Fracaso: no acabar entre los veinticinco primeros de la general.

Shane van Gisbergen:

    El neozelandés fue el novato del año y encima ganó cuatro carreras, el segundo que más de todo el año, sólo por detrás de Denny Hamlin. Como era de esperar, su rendimiento en ruteros fue excepcional y sólo se le escapó el triunfo en la primera carrera en este tipo de circuitos, en COTA.

    Con el anterior sistema de competición, SVG era un seguro de vida, porque su presencia en la post-temporada estaba casi garantizada, ya que resultaba casi impensable que no ganase al menos una carrera en ruteros. Con el nuevo lo va a tener más complicado, porque para clasificar a la Caza va a tener que entrar entre los dieciséis primeros de la general, algo que el año pasado estuvo lejos de hacer porque su rendimiento en ovales era bastante peor. No obstante, hay motivos para la esperanza. A lo largo del año fue progresando y en las carreras de final de año fue mucho más competitivo que en las del principio.

    Por tanto, si SVG logra dar un paso adelante este año, tras haber acumulado uno completo de experiencia, como es lo típico en cualquier novato aunque el suyo sea un caso especial por tener casi cuarenta años, es posible que logre clasificar a la Caza, sobre todo si su equipo progresa en cuanto a su ritmo general y sus coches son más competitivos. De hecho, el año pasado tuvo errores de novato que este año no debería tener, que se tradujeron en la segunda mayor tasa de accidente de la parrilla (50% según @AR_Analytics en X)

    Si no lo hace, a las malas mala, SVG podrá pelear por sumar hasta cinco triunfos, que son el número de carreras en ruteros que hay.

SVG es un as en ruteros
Foto de Getty Images

Objetivo: ganar múltiples carreras en ruteros y disputar la Caza.

Éxito: ganar en un óvalo y disputar la Caza.

Fracaso: no ganar ninguna carrera, ni siquiera en ruteros.

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