Tyler Reddick gana las 500 Millas de Daytona de 2026
Samuel Mateo Giménez
Tyler Reddick ha roto la mala racha que arrrastraba de la mejor manera posible: ganando la Super Bowl del motor. En efecto, el piloto de 23XI Racing, que había acabado la temporada pasada sin victorias, se ha impuesto en las 500 Millas de Daytona, la carrera más prestigiosa de NASCAR. Con ello, le da a los dueños de su equipo, Michael Jordan y Denny Hamlin, la primera victoria como tales en la Gran Carrera Americana, en una edición que pasará a la historia como la que ha tenido un mayor número de líderes distintos (23).
Antecedentes:
Antes de la propia carrera, Jimmie Johnson se acogió a la exención provisional que NASCAR deja a grandes leyendas del automovilismo para que tengan su plaza garantizada, mientras que Justin Allgaier y Corey Heim consiguieron clasificar a la carrera en los cronometrados, donde Kyle Busch hizo la pole. Por su parte, BJ McLeod y Casey Mears sacaban sus respectivos billetes en los Duelos, en los que la victoria fue para Chase Elliott y Joey Logano, y completaban la parrilla de 41 coches. De este modo, Anthony Alfredo, Chandler Smith, JJ Yeley y Corey LaJoie se quedaban sin poder ser de la partida.
LA CARRERA
Stage 1:
La carrera empezaba con un incidente. En efecto, en la quinta vuelta, McLeod perdía el control de su coche en la cuarta curva y causaba una pequeña melé en la que Mears, Allgaier, Noah Gragson y el vigente bicampeón de la prueba, William Byron, recibían pequeños daños en la carrocería. No obstante, todos ellos podían continuar, a diferencia de McLeod, que se veía obligado a abandonar.
Una vez se relanzaba la carrera, John Hunter Nemechek se hacía con el control de la misma, compartiendo las primeras plazas de la parrilla con pilotos como el poleman, Kyle Busch, y otros como Joey Logano y Brad Keselowski.
Las vueltas iban transcurriendo y, en la recta final del tramo, Shane van Gibsergen le daba un pequeño toque a William Byron, que volvía a impactar contra el muro, aunque sin graves daños. Tampoco los tenía un Jimmie Johnson que trompeaba en la entrada a boxes en el segundo ciclo de paradas, el primero con bandera verde (el primero había sido después del incidente de McLeod).
Al final, Zane Smith lideraba un grupo de diez pilotos que rechazaban parar por segunda vez y terminaba ganando el primer tramo de la carrera.
Stage 2:
Si el stage 1 había empezado con un pequeño incidente, el segundo no se quedaba atrás y, al poco de dar comienzo, había un accidente en la zona de meta en el que Ross Chastain, Austin Dillon, Chase Briscoe, Todd Gilliland, Justin Allgaier, Cody Ware, Ty Gibbs, Corey Heim y Connor Zilisch tenían daños más o menos graves.
El desencadenante era que Cody Ware quedó encerrado entre cuatro coches. Ross Chastain, en su exterior, le daba un pequeño golpe a Ware, que perdía el control y chocaba con Gibbs y Briscoe. Gibbs, al perder el control, golpeaba a Zilisch, que también lo perdía y Austin Dillon, que había bajado al carril de boxes para tratar de esquivar el accidente, acababa impactando con Briscoe frontalmente.
Cuando todo parecía tranquilo y el tramo estaba apunto de acabar, a falta de siete vueltas, Blaney (3º) impulsaba a Hamlin (2º) por el exterior. Allgaier, que iba líder, titubeaba a la hora de bloquearle y, cuando se decidía a hacerlo, ya era tarde, de manera que Hamlin le tocaba por detrás y le hacía perder el control, desecandenando el temido Big One, el accidente masivo que es característico de los circuitos de drafting. En esta ocasión, diecisiete coches se veían envueltos en este accidente.
El segundro stage acababa con bandera amarilla a causa de este accidente y la victoria de tramo quedaba en manos de Bubba Wallace.
Stage 3:
Como consecuencia del accidente, Allgaier, Bowman y Gilliland quedaban fuera de combate, engorsando una lista de abandonos en la que ya estaban Austin Dillon y McLeod. Así pues, para el último tramo, quedaban 31 coches en la vuelta del líder, ya que a los cinco abandonos se les unían cinco pilotos con vueltas perdidas por haber estado en el garaje arreglando daños en la carrocería tras los diversos accidentes. Así, van Gisvergen tenía dos vueltas perdidas, Cindric y Mears tenían cuatro, Zilisch tenía cinco y Briscoe, doce.
Los primeros compases del último tramo eran bastante limpios, con tres filas de coches corriendo en paralelo, a diferencia de los dos primeros tramos, donde apenas en ningún momento habíamos visto tres filas, sino que tan sólo una o, a lo sumo, dos.
A falta de veinte vueltas para acabar, los Toyota de Bell, Herbst, Heim y Wallace inauguraban el último ciclo de paradas en boxes bajo bandera verde. A la vuelta siguiente paraban Hamlin, Jones y Johnson, en una mala gestión de los Toyota, que se dividían en vez de parar todos juntos y perdían tiempo por ello. Peor le iba a Cole Custer, que se quedaba sin gasolina en la sigueinte vuelta, en la cual empezaban a parar los demás, entre ellos muchos pilotos de Ford. Poco a poco iban entrando los que iban quedando y el único que aguantaba era McDowell, que había empezado el ciclo 31º (el último coche en la vuelta del líder) y estaba esperando a una bandera amarilla para ganar posiciones.
La estrategia le salía bien porque, a falta de diez vueltas para terminar la carrera, Hamlin perdía ligeramente el control del morro de su coche al ser tocado por detrás por Corey Heim, y Hamlin tocaba con él en la parte trasera a su compañero de equipo, Christopher Bell. Eso hacía que Bell perdiese el control y se estrellase de lado contra el muro, dañando seriamente su coche.
La carrera se relanzaba a falta de cuatro vueltas para acabar con McDowell y Redick compartiendo la primera línea, pero era el piloto de Spire Motorsports el que se quedaba el liderato en las últimas vueltas gracias al impulso que le daba Carson Hocevar, su compañero. Sin embargo, Hocevar no aceptaba el papel de gregario y, a falta de dos giros para el final, se deshacía de McDowell. Por desgracia para él, a falta de una vuelta, era golpeado por detrás, perdía el control y desencadenaba un pequeño accidente antes de llegar a la primera curva.
NASCAR dejaba seguir y ahora Elliott, Stenhouse, Zane Smith, Logano, Reddick y herbst estaban en cabeza. Zane Smith le daba un impulso tremendo a Elliott para que se quedase el liderato en solitario, mientras que Herbst hacía lo propio con Reddick, que pasaba a ser tercero y luego daba cuenta de Zane Smith entre las curvas tres y cuatro.
Al quedarse sin su principal apoyo, Elliott perdía velocidad y Reddick, que recibía un último impulso por parte de Herbst, le cogía el interior en los metros finales. Finalmente, que triunfo quedaba en manos de Reddick de forma definitiva cuando Herbst, al ser golpeado por Keselowski, perdía el control y se llevaba consigo a Elliott, generando un último accidente en el que estaban involucrados los mencionados Herbst y Elliott, pero también Loganoy Stenhouse prácticamente en línea de meta.
Todos ellos la cruzaban en medio del caos, trompeando y perdiendo el control, pero lo hacían detás de Tyler Reddick, que era el único que sobrevivía al caos y conseguía ganar la carrera. De este modo, Reddick conseguía su primera victoria en la Gran Carrera Americana, y la primera en la NASCAR Cup Series desde octubre de 2024.
En último término, Ricky Stenhouse acababa segundo, por delante de Joey Logano, Chase Elliott, Brad Keselowski, Zane Smith, Chris Buescher, Riley Herbst, Josh Berry y Bubba Wallace, que completaban el top-10 de la carrera.
De esta manera se daba comienzo a la temporada de 2026 de la NASCAR Cup Series, la cual se antoja apasionante. En ella, Tyler Reddick y su equipo, 23XI Racing, buscarán volver a pelear de tú a tú contra los tres grandes equipos de la parrilla (Hendrick Motorsports, Joe Gibbs Racing y Team Penske), como ya hicieron hace dos años, cuando Reddick fue el ganador de la temporada regular y clasificó hasta la final por el campeonato.
Además, cabe destacar la gran labor de Riley Herbst, que fue el que le dio el impulso a Reddick durante toda la última vuelta para poder ganar la carrera. Con ello, el piloto de Las Vegas ya ha mejorado considerablemente su desempeño en las Cup Series de 2025, y puede emplearlo como motivación para tener más confianza y crecer en este año 2026.







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